Tienda Marcela es un emprendimiento familiar con una historia de esfuerzo, superación y mucho amor por lo que hacemos. Nuestro objetivo siempre fue claro: ofrecer prendas accesibles, de calidad, y para toda la familia.

Aunque muchos creen que abrimos en 1980 —como indica el cartel del local—, nuestra historia comenzó un poco antes. Todo empezó con Luis, mi papá, quien, tras la pérdida de su padre y con tan solo 14 años, salió a trabajar llevando una valija llena de ropa. Con dedicación, logró comprar su primer auto, lo que le permitió visitar y vestir a sus clientas de forma más rápida.

Con el tiempo, conoció a mi mamá y juntos abrieron su primer local en el Cruce de Varela. Sin embargo, las crisis económicas los obligaron a cerrar y mudarse a Solano, donde tampoco fue fácil. Pero nunca bajaron los brazos.

Volvieron a empezar con un pequeño negocio al lado de nuestra casa. No teníamos mucha variedad, ni vestidores como los de ahora; pero sí había algo que nunca faltó: amor, compromiso y ganas de progresar.

Gracias al esfuerzo, la fidelidad de nuestras clientas y el acompañamiento de la comunidad, fuimos creciendo poco a poco hasta convertirnos en lo que hoy conocés como Tienda Marcela.

Hoy, Cristina, Marta y yo, Marcela, te esperamos en nuestro local. Nos encanta asesorarte, ayudarte a elegir esa prenda especial para un evento importante, y ser parte de tu día a día.

 

Gracias por acompañarnos. Esta historia también es tuya.